El ‘modus operandi’ del Ibex 35 en América Latina

Un informe de Ecologistas en Acción y OMAL, entre otros, denuncia las malas prácticas de las grandes corporaciones españolas en Latinoamérica

07 febrero 2018
20:26
El ‘modus operandi’ del Ibex 35 en América Latina
Vista aérea de una zona deforestada en Pará (Brasil). Foto: Alberto César / Greenpeace.

Grandes empresas del Ibex 35 con negocios en América Latina vulneran derechos elementales de las personas y el medio ambiente bajo “patrones sistemáticos” que van desde el supuesto pago de sobornos hasta la infiltración de colectivos que se oponen a sus megaproyectos, según el informe El Ibex 35 en guerra contra la vida, realizado por  Ecologistas en Acción, con ayuda del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) y la organización Calala Fondo de Mujeres.

El informe, elaborado por Miriam García-Torres, analiza los conflictos socioecológicos y la violación de derechos relacionados con algunas prácticas de las transnacionales españolas. En este sentido, recuerdan la tragedia medioambiental de la represa Belo Monte (Brasil) -en cuya propiedad participa Iberdrola-; el impacto causado por la actividad de Repsol en la Amazonía peruana y los problemas generados en México por Gas Natural Fenosa, Acciona y Renovalia, entre otros.

El informe arranca citando a numerosas instituciones y organismos internacionales que arrojan datos impactantes. Por ejemplo, 69 de las 100 entidades económicas más poderosas del mundo son multinacionales, no Estados. Las 10 corporaciones más grandes del planeta registran un volumen de negocio superior a la suma del PIB de 180 países.

Las estrategias de acumulación de poder de estas multinacionales han evolucionado con el tiempo, pero el objetivo sigue siendo el mismo: “Dar prioridad a la generación de beneficios económicos por encima de cualquier proceso de reproducción de la vida”, sostiene García-Torres. América Latina, región periférica en el capitalismo global, es uno de los objetivos geoestratégicos más importantes para las grandes corporaciones de España, uno de los principales socios comerciales de la región.

El informe desvela las prácticas de las grandes corporaciones y pone en tela de juicio los métodos empleados para obtener el petróleo, el cobre o la madera, entre otras materias primas. Tal y como recoge este trabajo, no es casual que dos de cada tres activistas asesinados en 2017 realizaran su labor en América Latina (en total, más de 300 personas según Front Line Defenders), una región que desde tiempos coloniales depende económicamente de la exportación de materias primas a los países industrializados del norte. Tampoco lo es que el 40% de esas víctimas fueran indígenas. “Los asesinatos son solo la punta del iceberg de un patrón sistemático para acallar a quienes se enfrentan a los intereses corporativos, que incluyen amenazas, hostigamiento y detenciones, entre otras agresiones”, sostiene García-Torres, especializada en conflictos socioecológicos y en ecología política feminista.

Indígenas y campesinos

Las violaciones de derechos humanos que cometen algunas grandes corporaciones españolas en América Latina presentan varios factores en común, según la investigación de García-Torres. Por lo general, tienen lugar en territorios en manos de indígenas y campesinos, dos grupos especialmente vulnerables que padecen la impunidad de altos cargos directivos y políticos en la región. Estas prácticas corporativas utilizan y al mismo tiempo profundizan la desigualdad entre hombres y mujeres en las comunidades afectadas, sostiene el informe. Como consecuencia, la llegada de multinacionales españolas acelera la pérdida de soberanía alimentaria y política de quienes habitan esas zonas, especialmente de las mujeres.

Otro punto en común de la ‘marca España’ en América Latina es la puesta en marcha de megaproyectos de distinta índole sin llevar a cabo ningún tipo de consulta previa con las personas afectadas por los mismos, tal y como exige el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU. Para solventar estos escollos, las transnacionales cuentan con importantes aliados en grandes medios de comunicación y usan la influencia de exaltos cargos políticos (puertas giratorias).

También es frecuente, según denuncia el informe, que la actividad de las compañías del Ibex 35 en suelo latinoamericano tengan una incidencia especialmente desastrosa sobre los recursos hídricos y la tierra, dando lugar a graves casos de deforestación, pérdida de biodiversidad y fragmentación de ecosistemas, entre otros impactos ecológicos. Este factor, agravado por la falta de transparencia, aparece de la mano de prácticas también habituales en las multinacionales españolas, como el pago de sobornos, la creación de redes clientelares, la extorsión e incluso las injerencias en colectivos y organizaciones locales, añade el documento. “Estas agresiones no siempre son cometidas directamente por los actores corporativos, pero todas ellas tienen lugar en el marco de los conflictos originados por sus actividades y están dirigidas a asegurar los intereses económicos de sus inversiones”, matiza Ecologistas en Acción.

Repsol: gas a toda costa en la Amazonía peruana

El caso de Repsol en Perú es uno de los más ilustrativos para comprender la dinámica que caracteriza el quehacer de las transnacionales españolas en América Latina. La petrolera española participa en el proyecto de gas de Camisea (Amazonía peruana), un negocio financiado por BBVA y participado por otras compañías con sede en Madrid. En Camisea se extrae el 95% del gas que produce Perú y afecta a un territorio protegido en el que habitan siete importantes comunidades indígenas, tres de ellas en situación de aislamiento voluntario.

Desde su llegada a Perú, Repsol jugó a influir en el gobierno para promover cambios legales que facilitasen su negocio a toda costa. Primero se benefició de las medidas del exdictador Alberto Fujimori, que abrió la puerta a las multinacionales extractivas, y más tarde aplaudió las medidas del expresidente Ollanta Humala (hoy preso por un caso de  corrupción que involucra a la española Enagás) en detrimento de la protección medioambiental e indígena, una tendencia que hoy continúa el presidente Pedro Kuczynski.

El informe repasa los megaproyectos de Repsol y sus sociedades en Perú, y cuantifica sus impactos: 10.000 barriles de gas licuado derramados en 2013, contaminación de acuíferos, merma de la fauna ictiológica (“un mito”, según un directivo de Repsol) y silvestre (se redujo en un 67%), y una constante precarización del trabajo y pérdida de soberanía alimentaria de las comunidades locales, cada vez más afectadas por los estragos naturales de la petrolera española y el entramado de sociedades con que opera en el país que alberga la segunda mayor reserva forestal de América Latina. Actualmente, el 80% de los indígenas nahua, uno de los pueblos afectados, padece contaminación por mercurio asociada a las explotaciones gasistas de Camisea.

ACS: las represas de la codicia en Guatemala

La constructora de Florentino Pérez también está envuelta en escándalos que reflejan la impunidad de las transnacionales españolas en América Latina. ACS participa en la construcción de tres plantas hidroeléctricas en el complejo Renace, el más grande de Guatemala. A través de su filial Cobra, el Grupo ACS usa sus nexos con el poder político guatemalteco y español para obtener beneficios y cambios legislativos que facilitan su negocio, en perjuicio del medio ambiente y de quienes viven del río Cahabón, el más importante del país.

ACS y otras empresas involucradas en este megaproyecto aseguran que están beneficiando al país. Sin embargo, el departamento de Alta Verapaz, que alberga numerosas poblaciones indígenas y un tercio del negocio hidroeléctrico, es la que menos cobertura eléctrica tiene en todo Guatemala. Solo el 3% de su población local atiene acceso a agua potable y los conflictos sociales han estallado debido a los daños que causa la multinacional española en los recursos hídricos de esta y otras regiones, así como la negativa de ACS a negociar con poblaciones locales, la invasión de pequeñas tierras en manos de familias que se niegan a venderlas. Al menos 263 defensores y defensoras ambientales críticos con este proyecto hidroeléctrico han sido atacadas, según datos de la UDEFEGUA. “Somos la mano de obra de los promotores, sin ninguna responsabilidad social”, declaró una fuente de Cobra citada en el informe.

Corredor eólico en México

En una franja de Oaxaca, sureste de México, conocida como Istmo de Tehuantepec, viven cinco pueblos indígenas. Los vientos de este territorio hacen que sea un lugar muy atractivo para la generación de energía eólica. Actualmente varias corporaciones españolas construyen allí el corredor eólico más grande de América Latina (5.000 aerogeneradores), un proyecto que también se rige por el modus operandi de la ‘marca España’ en la región que describe el informe.

Gas Natural Fenosa, Iberdrola, Acciona y Renovalia controlan más de la mitad de los parques eólicos del Istmo de Tehuantepec, y el 87% de sus aerogeneradores salieron de las plantas de Gamesa y Acciona. Este megaproyecto tampoco está exento de problemas: denuncias por apropiación de territorios y bienes comunes; problemas de discriminación (la población local sigue teniendo graves carencias de acceso a electricidad), pérdida de biodiversidad (allí convergen las principales rutas de aves migratorias), alteraciones en el cauce de los ríos, pérdida de tierra fértil, vertidos masivos de aceites y otros desechos…

El documento pone énfasis en cómo la falta de transparencia y diálogo con comunidades locales han hecho que este megaproyecto destruya el tejido social de ese territorio. Las multinacionales españolas mencionadas, especialmente Iberdrola, están acusadas de corromper a funcionarios públicos y ciudadanos para que se infiltren en las asambleas locales que denuncian y resisten ante estas prácticas. La supuesta connivencia entre las trasnacionales españolas y el poder político en México llega al punto de que son agentes de policía y militares quienes hacen de guardias privadosen las instalaciones privadas de estas empresas. “Tanto es así que las comunidades locales han denunciado amenazas, intimidaciones y amedrantamiento por parte de personal de Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Acciona y Renovalia”, recoge el informe. Este también informa de que, “en algunos casos, personas defensoras y periodistas que trabajan sobre el conflicto han recibido amenazas de muerte, y se han reportado actos de violencia física y agresiones con armas de fuego”.

Más desigualdad entre hombres y mujeres

Las prácticas de las multinacionales en América Latina están agravando y aprovechando al mismo tiempo la desigualdad entre hombres y mujeres, explica García-Torres en el documento. Por un lado, las compañías españolas analizadas dan prioridad a las negociaciones bilaterales, dejando de lado el diálogo colectivo y excluyendo a las mujeres en la toma de decisiones. Al mismo tiempo, estas corporaciones fomentan contrataciones precarias que dificultan la independencia de las mujeres. La violencia que se genera en torno a estos negocios y la frecuente militarización de los territorios afectados también representa una traba en el empoderamiento de las mujeres latinoamericanas. A pesar de todo esto, son ellas las que cada vez con más frecuencia lideran las luchas y resistencias frente a las crisis ecológicas, humanitarias y económicas que generan las multinacionales.

La publicación de este informe estuvo acompañada por un acto de protesta de varios activistas ante la Bolsa de Madrid. El documento subraya la importancia de crear leyes internacionales con carácter vinculante para evitar que estas prácticas sigan perpetuándose. Además, insta a la Unión Europea a suspender las negociaciones para la firma de nuevos tratados de libre comercio, al considerar que “refuerzan la arquitectura jurídica de la impunidad a favor de las transnacionales”, y anima a las autoridades a potenciar las formas de economía social, bajo criterios ecologistas y feministas.

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Last 60 Spanish political history in one paragraph

Spain has been ruled by a military dictator, restored a monarchy, restored democracy, experienced a military coup, had a terrorist separatist organisation kill innocent civilians, joined the EU, joined the euro, just escaped a near financial collapse, and had a king abdicate.

Source http://www.independent.co.uk/voices/catalan-crisis-spain-collapse-independence-referendum-police-violence-voters-civilians-protests-a7978131.html

[Spanish politics] Mi participación en el debate sobre las últimas elecciones gallegas

Health and happiness: cross-sectional household surveys in Finland, Poland and Spain

Abstract

Objective

To explore the associations between health and how people evaluate and experience their lives.

Methods

We analysed data from nationally-representative household surveys originally conducted in 2011–2012 in Finland, Poland and Spain. These surveys provided information on 10 800 adults, for whom experienced well-being was measured using the Day Reconstruction Method and evaluative well-being was measured with the Cantril Self-Anchoring Striving Scale. Health status was assessed by questions in eight domains including mobility and self-care. We used multiple linear regression, structural equation models and multiple indicators/multiple causes models to explore factors associated with experienced and evaluative well-being.

Findings

The multiple indicator/multiple causes model conducted over the pooled sample showed that respondents with younger age (effect size, β = 0.19), with higher levels of education (β = −0.12), a history of depression (β = −0.17), poor health status (β = 0.29) or poor cognitive functioning (β = 0.09) reported worse experienced well-being. Additional factors associated with worse evaluative well-being were male sex (β = −0.03), not living with a partner (β = 0.07), and lower occupational (β = −0.07) or income levels (β = 0.08). Health status was the factor most strongly correlated with both experienced and evaluative well-being, even after controlling for a history of depression, age, income and other sociodemographic variables.

Conclusion

Health status is an important correlate of well-being. Therefore, strategies to improve population health would also improve people’s well-being.

Miret, M., Caballero, F. F., Chatterji, S., Olaya, B., Tobiasz-Adamczyk, B., Koskinen, S., … & Ayuso-Mateos, J. L. (2014). Health and happiness: cross-sectional household surveys in Finland, Poland and Spain. Bulletin of the World Health Organization, 92(10), 716-725.

Discusión sobre sistemas urbanos policéntricos. El caso de Galicia.

Galicia es una Comunidad Autónoma (CC.AA) situada en el noroeste del Estado Español. Con cerca de tres millones de habitantes, cuenta con un sistema policéntrico de ciudades en contraposición al modelo céntrico existente en otras Comunidades Autónomas como Cataluña, Madrid o Valencia donde una sola ciudad se erige como centro el sistema urbano. En concreto, existen en Galicia siete ciudades como son A Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra (estas cuatro a su vez capitales de provincia) y Vigo, Ferrol y Santiago de Compostela (Esta última capital de la CC.AA). De entre todas ellas, Vigo y A Coruña son las de mayor importancia en términos de población con más de 250 mil habitantes. Cada una de ellas ejerce, a su vez, de centro de un sistema subregional situado al norte y sur de la CC.AA.

En este contexto, me gustaría hacer una descripción del modelo territorial y sus posibles modificaciones. Tarea para la cuál tomaré como referencia el trabajo de Andrés Precedo, geógrafo y académico que posiblemente más ha influído en la concepcion del modelo territorial de Galicia en, por ejemplo, el diseño de su comarcalización. En concreto, tomaré como referencia uno de los artículos que el propio Precedo publica el 20 de abril de 2015 en un conocido período regional bajo el título de Una gran ciudad para la Galicia del siglo XXI” y en el que de forma sintética expone buena parte de los principios sobre los que se asienta su perspectiva del territorio.

En este artículo, el catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela habla de que “Galicia necesita consolidar un polo económico de competitividad suficientemente fuerte y dimensionado para competir con otros polos metropolitanos que se están planificando en otros países europeos”, apoyando así lo sostenido por informes recientes elaborados por Think Tank Metropolitano de Galicia. Precedo, sin embargo, llama la atención sobre la “difícil viabilidad más allá de una idea” de algunos de los modelos que están actualmente sobre la mesa y que contemplan la creación de una gran ciudad única que aglutine la totalidad de ciudades de la CC.AA, como es el proyecto de “El Corredor Metropolitano del Eje Atlántico”. Su implantación territorial y su sentido identitario sería, afirma, “excesivamente complejo y difuso”. Por el contrario, Precedo habla de la posibilidad de retomar la idea de regiones urbanas incluidas en las directrices de ordenación del territorio de Galicia y que ya antes habían sido objeto de numerosos estudios. Dicho modelo se centraría, en primer lugar, en la constitución de la “Ciudad Ártabra”, es decir, el espacio que cubre las dos ciudades más al norte, A Coruña y Ferrol; como forma de crear “esa gran ciudad a la que el galleguismo histórico siempre aspiró y en el cuál muchos de nosotros hace tiempo creemos”. En otras palabras, la apuesta del geógrafo gallego estaría encaminada hacia un modelo centrípeto donde un área urbana más o menos compacta ejercería de centro del conjunto de la Comunidad Autónoma, configurándose así como “una plataforma económica y un entorno natural muy valioso susceptibles de sostener esa gran ciudad que nuestra región necesita”.

Los motivos que le llevan a defender este modelo son, por un lado, los [1] “fuertes vínculos funcionales de las comarcas que componen en eje A Coruña-Ferrol, es decir, Bergantiños (Carballo), A Coruña, Betanzos, Eume (As Pontes) y Ferrolterra”. Por otro lado, porque dicha área [2] “aporta casi la mitad del VAB de Galicia (47,9 %), y el 38 % del empleo, con una [3] población que supera los 700.000 habitantes, [4] y concentra importantes sedes corporativas (Inditex, Zara, Pull &Bear, Estrella Galicia, Abanca, La Voz de Galicia, R Comunicaciones, Navantia, etcétera), la principal concentración de empresas TIC y el mayor polo de producción energética de España (Repsol, Reganosa, Gas Natural-Fenosa, Endesa), [5] además de un potente sistema portuario” que, afirma, necesita “rentabilizar las inversiones y optimizar su atractivo exterior”.

A continuación me gustaría aclarar una serie de cuestiones que vendría a contradecir, en primer lugar, el optimismo de Precedo a propósito de constituir la “ciudad ártabra” como polo económico en un contexto global, para posteriormente poner en tela de juicio la obligatoriedad de una región dada de constituir una gran ciudad como forma de ejercer de polo económico en un contexto de creciente globalización.

[1] “Fuertes vínculos funcionales de las comarcas que componen”. Precedo habla de unos supuestos vínculos funcionales en todas las comarcas que componen el área A Coruña. Es posible que esto se refiera exclusivamente a la existencia de vías de comunicación más o menos articuladas y a una suerte de especialización e interdependencia de todas las comarcas. Sin embargo, llama atención, en primer lugar, la precariedad de las comunicaciones en ferrocarril entre los dos grandes núcleos urbanos que la componen A Coruña y Ferrol, así como la absoluta inexistencia de tren en dirección a la comarca do Eume (As Pontes). Pero lo que de verdad hace pensar en que dichos vínculos son inexistentes es la escasez de especialización de las diferentes comarcas ya que en todas ellas se da el mismo sistema productivo, esto es, existencia de polígonos industriales y políticas de atracción de inversores. No existen, por el contrario, comarcas especializadas en el sector primario, turismo, naturaleza, etc. Por otro lado, el declive demográfico de toda esta área es evidente. Cuando los flujos migratorios son interiores, estos siempre van en una sola dirección, es decir, concentración en la ciudad de A Coruña y alrededores.

[2] “aporta casi la mitad del VAB de Galicia (47,9 %), y el 38 % del empleo”. No se está teniendo en cuenta que este alto porcentaje responde, entre otros factores, a la localización de grandes grupos empresariales energético, como es el caso de Arteixo, As Pontes, Cerceda, Cervo y As Somozos. Sin embargo, esto no es sinónimo de dinamismo económico ni mucho menos, se trata simplemente del valor añadido generado por la explotación de recursos naturales que en ningún caso encuentran su paragón en términos de empleo, como son la energía térmica en As Pontes y Cerceda, la hidráulica o la eólica fundamentalmente. La prueba está en que el porcentaje de empleo del área Coruña-Ferrol en el conjunto de Galicia es diez puntos inferior que el porcentaje del VAT. Tanto es así que, si tratásemos de medir cuál es el ayuntamiento con más PIB per cápita de Galicia, los resultados son verdaderamente llamativos. Ayuntamientos de zonas eminentemente rurales y en claro declive demográfico como Muras (Lugo) con 103.890 euros por cada una de las 790 personas que tiene como población, se sitúa en el primer puesto, seguido por otros como Carballeda de Valdeorras (100.717 euros por habitante); As Pontes de García Rodríguez (85.804 euros); San Cibrao das Viñas (78.376); As Somozas (67.683); Arteixo (65.574); Cerceda (64.988); Cervo (63.505); Rábade (48.275); y O Porriño (41.858).

[3] “Población que supera los 700.000 habitantes”. Sin embargo, existe otra zona de Galicia, como son las Rías Baixas, cuyo vínculo funcional es, al menos, equiparable, y cuyo número de habitantes se acera al millón o que sólo el área metropolitana de Vigo, sin duda el área más compacta de la región, se aproxime al medio millón de habitantes. A esto habría que añadir el hecho de que el área geográfica que abarca la Ciudad Ártabra es mucho mayor al incluir comarcas relativamente alejadas y cuyos vínculos no están del todo claro. Por si fuera poco, dos de las comarcas que la componen, como son Eume y Ortegal registran una de las mayores concentraciones de aldeas abandonadas, indicador este del marcado declive demográfico de la zona (Neira, 2014)

[4] “Y concentra importantes sedes corporativas, la principal concentración de empresas TIC y el mayor polo de producción energética de España”. Este, hecho, en comparación con el otro gran polo de la economía gallega, la zona sur alrededor de Vigo, podría ser cierto en la medida en que existen más sedes de empresas cuya origen se encuentra en la propia Comunidad Autónoma. Al contrario de lo que sucede en Vigo donde una sola empresa, extranjera, ejerce de gran motor económico de toda la zona. De cualquier forma, es importante tener en cuenta que muchas de esas empresas, primero, no tiene la sede central en Galicia sino sólo su actividad económico, a menudo relacionada con los recursos naturales, como son Repsol, Reganosa, Gas Natural-Fenosa, Endesa. Por lo tanto, más que hablar de “el mayor polo de producción energética de España” habria que hacerlo del “mayor polo de extracción de recursos naturales”. Por si fuera poco, los procesos de privatización y salida al mercado internacional de muchas de estas empresas, incluida la antigua caja de ahorros Abanca, hacen que existe una mayor incertidumbre ante los posibles cambios en la coyuntura internacional. Llama por último la atención como el autor no aporta ningún ejemplo de empresa TIC cuando habla de la “principal concentración” de este tipo de empresas o el hecho de que incluya entre las “importantes sedes corporativas” la de uno medio de comunicación escrita, el mismo en el que acostumbra publicar sus artículos.

[5] “Además de un potente sistema portuario”. Cuando el profesor Precedo habla de un pontente sistema portuario se refiere a la existencia de dos macro-puertos situados el uno del otro a 50 kilómetros por tierra y apenas a veinte por mar. Y cuya construcción es, posiblemente, el mejor ejemplo de cómo se ha manifestado la política del “ladrillo” durantes los años del boom que precedieron a la crisis. Política que en otros sitios ha resultado en aeropuertos u otras majestuosas infraestructuras en desuso. Al menos es el lo que se deduce de tres hechos. Primero, la localización del puerto exterior de A Coruña ha sido criticada en reiteradas ocasiones. El hecho de encontrarse en mar abierto ha supuesto todo un hándicap, hasta el punto de su uso podría verse restringido a determinados meses del año debido a factores meteorológicos. En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, debido al sobrecoste de proyecto. El precio final de la dársena exterior de A Coruña será de 753 millones de euros, es decir, 270 millones más de lo previsto, sobre el 55% del presupuesto inicial. Por último, la cercanía de ambos puertos y su dudosa funcionalidad hace pensar que su construcción podía haberse debido a factores relacionados con una conocida cultura localista entre determinados sectores del espectro político.

Llama la atención la composición de la ciudad Ártabra propuesta. Esta incluye sólo municipios de la provincia de A Coruña. Las Comunidades Autónomas de España están divididas a su vez en provincias, una división creada en el siglo XIX como forma de organización administrativa inspirada en la figura de los departamentos franceses. Su creación, sin embargo, no se realizó en función de criterios socio-espaciales, es decir, atendiendo a las dinámicas sociales y económicas del territorio, sino simplemente territoriales, léase distancia máxima con relación a la capital provincial, entre otros. Son muchas las evidencias que sugieren que su creación no habría supuesto una reconfiguración de las dinámicas socio-espaciales, a menudo circunscritas a comarcas o subregiones. Llama la atención, como para establecer los límites de la ciudad ártabra por la zona oeste, sigue apoyándose en los límites provinciales, obviando así las dinámicas socioeconómicas compartidas con otros ayuntamientos del norte de la provincia de A Lugo, como Viveiro.

Una vez dicho esto, me gustaría aclarar que esta crítica no tiene por objetivo defender una alternativa a la Ciudad Ártabra y que podría localizarse perfectamente en el área sur de Galicia alrededor de la ciudad de Vigo. En otras palabras, este artículo no tiene por objetivo incentivar la de sobras conocida rivalidad Coruña-Vigo. Rivalidad que se manifiesta en muy diversos planos, tanto político como social y deportivo. Por el contrario, el presente artículo pretende poner en tela de juicio un modelo de territorio, el de “la gran ciudad”, que en lo que concierne a la Comunidad Autónoma de Galicia, sería de dudable aplicación. Lo sería en primer lugar porque el área A Corña-Ferrrol está muy lejos de ser un área con el suficiente dinamismo económico como para asumir el rol de “polo económico” a nivel internacional. Y sería de dudable aplicación porque, en el supuesto de que la administración autonómica (regional) optase de forma decidida por un proyecto de estas características, incurriría sin duda en un grave error de cohesión social. La existencia de dos polos económicos en la actualidad con un peso cuantitativo muy similar en el conjunto de Galicia (norte A Coruña-Sur Vigo) podría derivar en una no aceptación social en alguna de las partes y, en consecuencia, una mayor fragmentación socio-espacial. Este hecho, en un contexto de creciente globalización podría significar un paso atrás. En definitiva, plantearse cambios trascendentales en la ordenación del territorio podría ser necesario para hacer frente al declive demográfico y productivo al que se enfrenta Galicia. Sin embargo, hacerlo mediante un modelo del territorio centrípeto podría tener importantes consecuencias en términos de desigualdad territorial. Desigualdad que a su vez manifestarse en menores reservas de capital o cohesión social, así como una mayor desigualdad socioeconómicas de base territorial. En otras palabras, la existencia de un sistema urbano compuesto por hasta siete ciudades, el cual se ha ido configurando a la largo de las historia en base a la economía natural de Galicia, hace pensar que los cambios deberían apuntar hacia una mayor consolidación de un modelo policéntrico cuyas partes estarían a su vez articuladas en subsistemas urbanos correspondientes con las comarcas naturales de Galicia. Lo que se conoce como inside perspecive (Herrschel, 2014), una perspectiva que enfatiza la importancia de las redes locales, es decir, la interconexión entre los diferentes actores, pueblos y lugares en un territorio dado.

Este modelo podría perfectamente sustituir a un modelo dominante basado en la idea de una única pero grande ciudad o international perspective (Opt. Cit.). Así lo sugiere el hecho de que, por ejemplo, el policentrismo está siendo la estrategia recomendada por la Unión Europea para corregir los desequilibrios territoriales internos. Igualmente, regiones como el País Vasco, sin duda la más desarrollada del Estado español, así como países desarrollados de Europa como Suiza o Alemania; cuentan también con sistemas cuya estructura policéntrica está en base de importantes avances de tipo socioeconómico.

El artículo de Precedo, no obstante, sugiere cuál podría ser el problema y posiblemente la dirección en la que habría que trabajar, como es, la existencia de un sentido identitario complejo y difuso en el conjunto de Galicia. Lógico, por otro lado, si se piensa en el declive no sólo demográfico y económico de la región, sino también cultural, con la desaparición de elementos que la han vertebrado durante siglos como son la lengua o la existencia de una cultura milenaria compartida. Hechos todos ellos que nos recuerdan que, al final, todo cambio urbano u económico siempre debe ir acompañado de un cambio político y social. Dicho de otra forma, apostar por llevar a cabo cambios trascendentales en la forma de ordenar el territorio al margen de la dimensión social y política y adoptar así una visión más tecnocrática, podría tener consecuencias imprevisibles.

No es sólo un problema de hormigas y cigarras.

No es sólo un problema de clase (hormigas y cigarras). También existe un problema geopolítico. Las hormigas nacidas en los centros económicos (normalmente norte) tienen muchas más posibilidades de vivir con condiciones óptimas que las nacidas en la periferia (normalmente sur). Este es el resultado del proceso de globalización que se llevan gestando desde hace siglos y que ha contribuido a una fijación de los roles económicos de determinados países. Unos, meros proveedores de materias primas, otros, se dedican a “jugar al monopoli” . Y ese es también un problema que concierne al Estado español. Desde su gestación en el siglo XIX ha hecho que determinadas regiones, hoy las más empobrecidas (esto es un hecho no una opinión. Véase, por ejemplo, este artículo), hayan jugado un papel de suministrador de materias primas (con un impacto ambiental mucho mayor). Una hormiga nacida en Riotorto o en Huelva tiene menos posibilidades de prosperar que una hormiga nacida en Madrid. Así la renta per cápita de un gallego es un 35 % inferior a la de un madrileño. El Estado de las Autonomías ha corregido en gran medida esa desviación. Pero el nacionalismo español ha vuelto a las andadas y ahora hablan de que son un derroche. El cuento de “somos todos hormigas” es el cuento que lleva utilizando el nacionalismo español de izquierdas durante décadas (Cualquier día salen hablando de invadir las viejas colonias de ultramar, pues, al fin y al cabo somos todos hormigas). La realidad es que sigue habiendo un grupo de regiones que han retrocedido económicamente y demográficamente (cuando además existe un retroceso lingüístico y cultural como en el caso de Galicia, entonces el declive es absoluto). Eso, además, no ha significado que otras regiones hayan compensado dicho retroceso (véase artículo). Y es que al final algunas hormigas resultaban ser en realidad cigarras. Eso lo han entendido muy bien en Escocia, donde el independentismo avanza imparable. Las nuevas generaciones quieren tener más oportunidades en su propia tierra sin la necesidad de desplazarse a la ratonera en la que se ha convertido Londres. Y es en este asunto en el que encuentro el mayor “pero” de Podemos, es decir, un discurso “super hormiguista” que de momento no se ha posicionado con relación a la organización política del Estado como si en ello no estuviera la base de los problemas que hacen que este país apeste, con perdón.

O Ave a Madrid tamén perxudica a Madrid

Alén de empobrecer e despoboar a periferia, o modelo radial tende a crear un centro (véxase Madrid, París ou Londres) densamente poboado, suburbanizado e pouco integrador (o que podería derivar en falta de integración de colectivos en risco de exclusión social, véxase revoltas en París e Londres). É dicir, en realidade tampouco beneficia ao centro, só as grandes construtoras e determinadas élites, favorecendo así unha cada vez maior desiguadade social de base espacial. O problema é máis complexo e ten a ver co actual modelo de desenvolvemento capitalista.